viernes, 23 de octubre de 2026

Una figura inolvidable de los primeros tiempos del fútbol vernáculo: Juan Botasso, la leyenda de la cortina metálica | Alberto Damián

 



Quilmes lo vio nacer un 23 de octubre de 1905. Con reflejos, coraje y una personalidad propia de todo aquel que se para bajo los tres postes, defendió el arco argentino en dos partidos decisivos del Mundial de 1930 y dejó su huella en la historia grande del fútbol.



En aquellos domingos de tribunas encendidas y camisetas empapadas de barro, Juan Botasso construyó una reputación que trascendió los límites de Quilmes. Lo llamaban «La Cortina Metálica», un apodo que pintaba de cuerpo entero a aquel arquero capaz de cerrarles el camino a los delanteros más temibles.


Sus primeros pasos fueron en el fútbol quilmeño. Pasó por San Lorenzo de Quilmes y Quilmes, hasta encontrar en Argentino de Quilmes, el querido «Mate», una casa futbolera a la que regresaría en distintos momentos de su carrera. En 1931 se incorporó a Racing Club, donde conquistó la Copa Beccar Varela de 1932 y la Copa de Competencia de 1933.


Pero su nombre quedó grabado en una página mayor en el Mundial de Uruguay de 1930. Convocado para integrar la Selección argentina, reemplazó a Ángel Bossio en la semifinal frente a Estados Unidos y volvió a ocupar el arco en la final ante el conjunto anfitrión. Argentina cayó 4 a 2, aunque la actuación de Botasso, que afrontó buena parte del encuentro lesionado, alimentó su leyenda. También había integrado el plantel campeón de la Copa América de 1929.


Su popularidad llegó incluso al tango. «La Cortina Metálica», compuesto por H. Zamora y M. Padula, llevó al pentagrama la admiración de hinchadas que encontraban en sus manos una garantía de confianza.


Botasso partió en Quilmes el 5 de octubre de 1950. Contaba apenas 42 años. Aún se leen sus atajadas, el recuerdo de un golero en una época fundacional y aquella imagen de un hombre que, bajo los tres palos, parecía capaz de detener hasta lo imposible.

martes, 13 de octubre de 2026

13 DE OCTUBRE DE 1912 • UNA TARDE PARA LA HISTORIA DEL CERVECERO: QUILMES, CAMPEÓN POR PRIMERA VEZ | Alberto Damián

 



Estudiantes ganaba 1 a 0 y parecía encaminarse hacia la victoria, pero el conjunto cervecero sacó fuerzas de su estirpe, revirtió el marcador en los minutos finales y conquistó el campeonato de Primera División de la Asociación Argentina de Football.




El almanaque señalaba el 13 de octubre de 1912 cuando Quilmes Athletic Club escribió una de las páginas más felices de su historia. En su propia cancha, ante Estudiantes, el equipo del sur bonaerense encontró el camino de la gloria después de una tarde que exigió nervios templados, coraje y una última reserva de energía.


La visita había tomado ventaja a los 27 minutos, por intermedio de José Susan, «El Colegial», y sostuvo durante buena parte del encuentro una diferencia que amenazaba con aguar la fiesta local. Quilmes debía remar contra el resultado y contra el reloj, dos adversarios que suelen hacerse más pesados cuando un título anda rondando la cancha.


Con Ernesto Brown, heredero de aquella tradición futbolística que había hecho célebre a Alumni, entre sus hombres, el conjunto cervecero insistió hasta encontrar la recompensa. A los 78 minutos, William Gabbitas quebró la resistencia estudiantil y estampó el empate. Cinco minutos después, W. Weiss señaló el tanto que dio vuelta el partido y encendió el júbilo de la parcialidad quilmeña.


No hubo tiempo para que Estudiantes recompusiera sus filas. El 2 a 1 quedó sellado y con él llegó la primera consagración de Quilmes en la máxima categoría del fútbol argentino.


Quilmes Atlético Club 2

Estudiantes           1


QUILMES 2: Carlos F. Pearson; Harold A. Lloyd y E. F. Lucas; Hugo Reid, Cecil P. Russ y Ernesto Alejandro Brown; Juan A. Stanfield, W. Gabbitas, Sidney R. Buck, E. P. Fenn y Victor Weiss.


ESTUDIANTES 1: Alfredo Schneidewind; Rolando Lennie y Carlos Krieger; Germán Enrique Winne, Oscar Ivanisevich y Juan Stidson; José María Luperne, José Susan, Amílcar Spinelli, A. Thompson y José M. De La Barrera.


GOLES: 27' José Susan (E); 78' W. Gabbitas y 83' W. Weiss (Q).


ÁRBITRO: Sin referencia.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Se cumplen 76 años de su nacimiento: Héctor Arregui, aquel mediocampista forjado por y para Ferro | Alberto Damián

 




José C. Paz lo vio nacer y Caballito lo vio crecer con la camiseta de Ferro. Héctor Ángel Arregui construyó allí casi toda su trayectoria, dejó 409 partidos y 101 goles y fue parte del equipo campeón de la Primera B en 1978.



El apellido Arregui todavía puede encontrarse en José C. Paz, donde una calle conserva el recuerdo de una familia ligada al fútbol. Allí, el 5 de octubre de 1950, nació Héctor Ángel, quien desde muy joven encaminó sus pasos hacia las inferiores de Ferro Carril Oeste. Lo que comenzó como una ilusión de pibe terminó convirtiéndose en una extensa historia de camiseta verde.


Su lugar estuvo en el mediocampo y su recorrido en Primera se extendió desde 1968 hasta 1980. Fueron 409 partidos y 101 goles con Ferro, números que explican por sí solos la dimensión de su permanencia. En 1978 llegó además la vuelta olímpica con el campeonato de Primera B, uno de esos capítulos que quedan asociados para siempre a una generación.


En 1981 probó suerte en Colombia, donde jugó cinco encuentros para Junior de Barranquilla. La experiencia duró apenas seis meses y el regreso lo encontró en Unión de Santa Fe. También pasó por Tigre, en Segunda División, y San Miguel, donde cerraría su carrera en 1984.


El fútbol se respiraba en su casa: su hermano menor, Carlos Alberto Arregui, siguió el mismo camino y también defendió los colores de Ferro.


Héctor partió el 4 de agosto de 1996, pero el club no dejó que su nombre se perdiera. En 2004, al cumplirse el centenario de Ferro, los socios resolvieron bautizar con su nombre un sector de la tribuna local, compartiendo ese reconocimiento con Gerónimo Saccardi y Héctor Berón. Desde entonces, Arregui no sólo figura en los archivos: también forma parte del paisaje de una tribuna que sigue hablando de aquellos que hicieron historia.


martes, 22 de septiembre de 2026

A 107 años de una ruptura que cambió la historia: La Asociación Amateurs de Football marcaba los primeros pasos de un fútbol argentino que ya mostraba conflictividad eterna | Alberto Damián

 



A 107 años de una ruptura que cambió la historia: La Asociación Amateurs de Football marcaba los primeros pasos de un fútbol argentino que ya mostraba conflictividad eterna


El 22 de septiembre de 1919 quedó formalmente constituida la Asociación Amateurs de Football. Nació de una rebelión de clubes contra la vieja Asociación Argentina y abrió un cisma que, con sus partidos, sus campeonatos y sus discusiones, se prolongó durante siete temporadas.



El fútbol argentino todavía estaba aprendiendo a caminar cuando conoció una de esas historias que después se vuelven parte de su leyenda. El 22 de septiembre de 1919, en medio de una crisis que venía de lejos, quedó constituida la Asociación Amateurs de Football. No fue una separación tranquila. Fue una ruptura hecha de sanciones, desafiliaciones y clubes que decidieron seguir jugando por su cuenta.


El detonante había sido una resolución disciplinaria que perjudicó a Vélez Sarsfield, entonces protagonista del torneo de Intermedia. Seis clubes —Estudiantil Porteño, Independiente, Platense, Racing Club, River Plate y Tigre— se plantaron frente a la Asociación Argentina. Otros siete, Atlanta, Defensores de Belgrano, Estudiantes de Buenos Aires, Gimnasia y Esgrima La Plata, San Isidro, San Lorenzo y Sportivo Barracas, acompañaron la protesta. La fractura quedó consumada.


También estaba en discusión el llamado "amateurismo marrón", aquella zona gris en la que el jugador seguía figurando como aficionado mientras recibía salarios o premios. Así nació una competencia paralela que no fue reconocida inicialmente por la FIFA, pero que con el tiempo adquirió carácter oficial para la AFA.


Racing inauguró la lista de campeones en 1919. Después llegaron River, nuevamente Racing, Independiente, San Lorenzo y otra vez Independiente. En 1926, finalmente, el laudo de Marcelo T. de Alvear abrió el camino de la reunificación.


Siete años de desencuentros quedaron atrás. Pero aquella división dejó una enseñanza perdurable: en el fútbol argentino, la pelota nunca rodó solamente dentro de la cancha. También jugó, y mucho, en las oficinas.

lunes, 21 de septiembre de 2026

114 AÑOS DE UNA HISTORIA EN CELESTE: ESTUDIANTES, UNA PASIÓN QUE NACIÓ EN LAS AULAS, CRECIÓ CON RÍO CUARTO Y SE PROYECTÓ AL PAÍS | Alberto Damián

 



El 21 de septiembre de 1912, un grupo de alumnos del Colegio Nacional Nº 1 puso la primera piedra de una historia que atravesó generaciones. Desde aquellas reuniones estudiantiles hasta la llegada a Primera División, Estudiantes de Río Cuarto hizo del fútbol una manera de ser y de pertenecer.



Es de esas historias que empiezan con una pelota, pero en realidad empezó antes: entre bancos, libros y muchachos que soñaban con hacer algo juntos. El 21 de septiembre de 1912, en el Colegio Nacional Nº 1 de Río Cuarto, nació el Centro de Estudiantes y Biblioteca Bernardino Rivadavia. Allí estaba la semilla de la Asociación Atlética Estudiantes.


Primero fueron las veladas, la biblioteca, el teatro y el fútbol. Después llegó la separación entre quienes buscaban continuar con la actividad cultural y aquellos que querían dedicarse de lleno al deporte. El 27 de agosto de 1918 nació el Centro Sportivo Estudiantes. Poco después, el 30 de septiembre, quedó para siempre el nombre de Asociación Atlética Estudiantes.


En 1917 llegó el primer título de la Liga de Río Cuarto y con él una costumbre que se haría historia: ganar. La camiseta celeste, adoptada ese mismo año en homenaje a la bandera nacional, pasó a ser una bandera más de la ciudad.


El estadio del Mogote, inaugurado en 1938, fue creciendo junto con el club. Allí llegaron los Nacionales de 1983, 1984 y 1985, y con ellos River, Boca y nombres que parecían de otro mundo.


Pasaron los años, las tribunas, los dirigentes y los jugadores. En 2019 llegó el ascenso a la Primera Nacional. En 2025, después de una larga espera, Estudiantes ganó el reducido y alcanzó por fin la Primera División.


Ciento catorce años después, aquella semilla sigue dando frutos. Porque algunas instituciones no solamente cumplen años: los juegan, los pelean y los llevan puestos.


jueves, 10 de septiembre de 2026

A 128 años de una consagración histórica | Lomas AC, el quinto título que marcó una página inédita en el fútbol hispanoamericano | Alberto Damián

 



El 11 de septiembre de 1898, Lomas Athletic Club derrotó 2 a 1 a Lobos Athletic Club en el campo del Barker Memorial School, en Lomas de Zamora, y conquistó su quinto campeonato. Un registro que, por entonces, ningún otro club de América había conseguido.



Lomas de Zamora fue escenario, aquel 11 de septiembre de 1898, de una jornada destinada a quedar grabada en los primeros capítulos de la historia del fútbol argentino. En el campo del Barker Memorial School se disputó el segundo y definitivo desempate por el torneo de Primera División entre Lomas AC y Lobos AC.


La igualdad había sido absoluta durante la temporada: ambos equipos terminaron la fase regular con 20 puntos. El primer desempate, jugado el 28 de agosto, había favorecido a Lomas por 1 a 0, con gol de F. Walker. Sin embargo, Lobos presentó una protesta ante la Asociación por irregularidades en las dimensiones y marcación del terreno. El reclamo fue aceptado y aquel encuentro quedó anulado.


Así, el campeonato volvió a ponerse en juego en un escenario reacondicionado y bajo nuevas condiciones. Lomas volvió a demostrar su fortaleza y, después de un partido intensamente disputado, se impuso por 2 a 1. James Oswald Anderson fue la gran figura ofensiva, marcando los dos tantos del campeón, mientras Herbert H. K. Jordan descontó para Lobos.


Con aquella victoria, Lomas AC alcanzó su quinto campeonato, una marca extraordinaria para aquellos tiempos y, hasta entonces, inédita en todo el continente americano.



Lomas Athletic Club: P. J. Grant, Walter Stirling, Joseph H. Walker, Arthur 

Anderson, Frederick Henry Jacobs, Charles Williams Reynolds (capitan), Henry B. 

Anderson, George Mervyn Comber, James Oswald Anderson, William Newton Stirling, 

Frank John Chevallier Boutell.

Lobos Athletic Club: Armando Coste, Tomás Patricio Moore (capitan), Walter 

Buchanan, T. Cavanagh, Patrick M. Rath, Eduardo Buchanan, H. Wilson, Juan José 

Moore, Herbert Harold Jordan, Eugenio Francisco Moore, J. Negron.

Referee: W. McEwen. 

Linesmen: C. C. Mackenzie, William Leslie.

Cancha: Barker Memorial School

A 117 años de su nacimiento | Agustín Cosso, el artillero que hizo historia en Vélez | Alberto Damián

 



Nacido en Junín el 10 de septiembre de 1909, Agustín Regino Cosso fue uno de los grandes goleadores del fútbol argentino de la década del treinta. Con 102 tantos, se convirtió en el primer jugador en superar el centenar de goles con la camiseta de Vélez Sarsfield.



Hay futbolistas que quedan en la memoria por sus títulos y otros que lo hacen por la contundencia de sus goles. Agustín Cosso pertenece a ambas categorías. Surgido de las divisiones inferiores de River Plate de Junín, dio el salto a Sarmiento en 1932, donde fue campeón de la Liga Deportiva del Oeste.


A fines de aquel año llegó a Vélez Sarsfield, dispuesto a probarse en el fútbol grande. Debutó en 1933 frente a Argentinos Juniors y marcó uno de los cuatro goles de aquella goleada. Lo que vendría después transformaría su nombre en parte de la historia grande del club de Liniers.


Aunque sus primeros pasos fueron como lateral izquierdo, su permanente vocación ofensiva lo llevó a convertirse en centrodelantero. En 1935 alcanzó la cima: con 33 goles fue el máximo artillero del campeonato de Primera División, mientras Vélez terminó cuarto.


Sus actuaciones también le abrieron las puertas de la Selección Argentina. En 1937 continuó su carrera en Flamengo de Brasil, donde se consagró campeón, y luego vistió las camisetas de San Lorenzo y Banfield.


En 1941 regresó a Vélez, en un momento especialmente difícil, luego del descenso. Disputó siete partidos y marcó tres goles. Finalmente cerró su etapa profesional en Sarmiento de Junín.


Ya retirado, en 1950 comenzó su carrera como director técnico y volvió a celebrar un campeonato con Sarmiento. Aquel muchacho juninense que llegó desde el interior había dejado una huella imborrable: 102 goles con Vélez y el privilegio de ser su primer centenario goleador.

Una figura inolvidable de los primeros tiempos del fútbol vernáculo: Juan Botasso, la leyenda de la cortina metálica | Alberto Damián

  Quilmes lo vio nacer un 23 de octubre de 1905. Con reflejos, coraje y una personalidad propia de todo aquel que se para bajo los tres post...